Palabras, palabras, palabras.
Pasión. Devoción. Respeto. Todo referido a la palabra. La inspiración de Franco sin lugar a dudas es esa unidad lingüística que vincula, relaciona y articula a las personas. ¿Comunicación sin palabra? Tal vez, pero severamente limitada. ¿Pensamiento sin palabra? Impensable e inefable. La yuxtaposición de palabras es la que permite estructurar, desvelar y clarificar el pensamiento. Considérese asimismo la importancia del texto escrito, edificio material de la palabra, hábitat natural del pensamiento y horizonte infinito de comunicación.
Objeto de estudio de la filología y de la hermenéutica, el texto escrito constituye uno de los testimonios más fieles de lo que ha ocurrido con la humanidad a partir de su origen; sin él, el conocimiento de la Historia sería muy pobre, aún más plagado de conjeturas y especulaciones. Desde las primitivas pinturas rupestres hasta los actuales archivos informáticos en pdf o html, la necesidad de documentar lo que se siente, piensa y vive ha sido una práctica social omnipresente y universal. Así, la escritura es un hecho —parafraseando a Nietzsche— humano, demasiado humano.
Consciente de su importancia y de su trascendencia histórica, Franco sin lugar a dudas ofrece el servicio profesional de edición de textos en idioma español. Con base en lo normado por la Real Academia Española (RAE), un estricto respeto al sentido lingüístico del contenido y un férreo compromiso con el lector —razón de ser del manifiesto escrito—, Franco sin lugar a dudas sigue un procedimiento lógico para desempeñar rigurosamente su labor: parte de la comprensión e interpretación del contenido para conocer el motivo de su creación (pretexto), discierne sobre el marco de referencia del contenido para comprender el entorno donde se ubica (contexto), y afina, depura, ajusta, completa y/o reestructura el contenido para perfeccionar el enunciado, esto es, aquello que se quiere transmitir (texto). En resumen, Franco trabaja para que las palabras expresen sin lugar a dudas.
